Aleluya

De la Enciclopedia Cecilia

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Contenido

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO (ALELUYA)

Es un canto considerado dentro del grupo de aclamaciones litúrgicas. La palabra ALELUYA significa “Alabad a Yahvé” o “Alabado sea Yahvé”. Es la alegría que se canta a sí misma por que no tiene palabras para expresarse. Se toma exclusivamente una frase del Evangelio, y están en el Leccionario.

INTRODUCCION

El canto que precede al Evangelio está básicamente marcado por esta frase antiquísima proveniente del hebreo, y que significa Alabad a Yahveh. Es un grito de victoria de los redimidos (Cf. Ap. 19, 1-3) y tiene una dimensión eucarística: nuestro aleluya, nuestra alabanza al Padre es el mismo Cristo en el altar. Pero también tiene una dimensión escatológica: nuestra alabanza terrestre se dirige hacia la alabanza definitiva que cantaremos en la vida eterna.

Es la aclamación entusiasta “con que la asamblea de los fieles recibe y saluda al Señor que va a hablar y profesa su fe cantando” (OLM 23). En tiempo penitencial la aclamación es diversa. Por esto, si no se canta, puede suprimiese (IGMR 39). «La lectura del Evangelio constituye la cima de la Liturgia de la Palabra» (OLM 13), pues aunque todas las lecturas sean palabra de Dios, la Iglesia siempre ha visto en el Evangelio la palabra de la Palabra personal del Padre. Las otras lecturas son su preparación o su extensión; por eso ha rodeado la lectura evangélica con signos particulares: un ministro especial, un libro especial (el evangeliario) un saludo antes de proclamarlo, signaciones, incensación, beso y aclamación especial al terminar. Otros signos especiales son la petición y bendición antes de su proclamación y la aclamación del pueblo.

El nuevo orden de las lecturas (leccionario) facilita un verso que o se canta o no se canta, pero que no debemos simplemente leer interrumpiendo el canto, por ejemplo, cantar aleluya, hacer una pausa para que un lector diga la aclamación y luego volver a cantar aleluya. Deberíamos tener menos preocupación por recitar el versículo correspondiente y provocar en cambio, la participación masiva en un versículo común que conozca toda la asamblea. Entonces sí, la aclamación del aleluya es otro canto dentro del rito de las lecturas; la asamblea, que antes ha escuchado, meditado, asentido, ahora aclama jubilosa al Señor.

Proclamar la Palabra es celebrar la presencia de Cristo, y el canto del Aleluya es la celebración de esa presencia. Por eso, excepto en Cuaresma, que es un tiempo penitencial, el canto antes del evangelio debe ser siempre Aleluya, y no otros. Además si el canto se compone de varias estrofas, aparte del aleluya, éste aparecerá como un pobrecito apéndice, perdido entre las estrofas, asimilándose al salmo responsorial -cuidado si no se le da más importancia que al salmo, que quizá ni se cantó- por lo que deberíamos simplemente cantar aleluya, aunque nos parezca un canto simple. Sólo en el tiempo cuaresmal deberían utilizarse piezas como "Tu palabra me da vida" “Evangelio es decir...” “Cuando hablas tu” u otras similares.

¿QUIEN CANTA EL ALELUYA?

Debe ser cantado por toda la Asamblea, todos deben participar del gozo de tener un encuentro con el Señor que habla. Es toda la Asamblea que se pone en marcha hacia el Señor, aclamando con entusiasmo, dentro de un ritmo comunitario y coral.

¿COMO DEBE SER EL CANTO DE ALELUYA?

Debe entonarse la frase “ALELUYA” como parte de la música. Puede componerse una melodía para la frase, pero teniendo presente la facilidad de entonación para beneficiar a la asamblea y que no se sienta forzada, como que se hizo a última hora. No se debe convertir el “Aleluya” en un canto de estructura similar a la de un Salmo Responsorial. El canto del Aleluya sólo implica esta palabra: Aleluya, y no otros textos, estrofas o paráfrasis a menos que sea un versiculo intermedio.

Proclamar la Palabra es celebrar la presencia de Cristo, y el canto del Aleluya es la celebración de esa presencia. Por eso, excepto en Cuaresma (desde el miércoles de ceniza y hasta el Viernes Santo), que es un tiempo penitencial, el canto antes del evangelio de preferencia debe ser siempre Aleluya, y no otros.

1. Se canta Aleluya, una o varias veces, según la composición musical.

2. Luego se canta o recita (en tono sálmico) el versículo Aleluyático indicado en el leccionario sin interrumpir o detener la música que acompaña pues esto daría el entendido que el canto ya termino.

3. Si el versículo intermedio no se canta se recita.

4. Si el canto del Aleluya ya contiene un estribillo se omite la lectura del versículo intermedio, de lo contrario se estarían diciendo dos versículos.

5. Se vuelve a cantar el Aleluya, una o varias veces, según la composición musical. Es decir, Aleluya / versículo aleluyático / Aleluya.

¿CUANDO NO SE CANTA EL ALELUYA?

El Aleluya no siempre se canta. En el tiempo de Cuaresma se omite la palabra “Aleluya” y un verso breve de carácter aclamativo la reemplaza. Nosotros conocemos ese verso como: “HONOR Y GLORIA A TI SEÑOR JESUS”. Si no se canta se puede omitir (IGMR 39).

¿ACLAMACION O ALELUYA?

Si no se canta el canto de ALELUYA o el verso anterior se podrá entonar una melodía que se refiera a una invitación a la palabra de Dios, es aceptable y se le llama "Aclamacion" y sustituye al Aleluya, puede ser cantado en cualquier tiempo, aunque lo ideal siguue siendo el Aleluya y la Aclamacion solo en Cuaresma. Ejemplo:

Tu palabra me da vida…

La Biblia es palabra…

Escuchen hoy la voz del Señor….

ACLAMACION

En el tiempo de la Cuaresma, no se dice Aleluya, sino que se cantan las Aclamaciones substitutivas del Aleluya para el tiempo de cuaresma, que aparecen indicadas al final del leccionario de cada ciclo. Estas son:

1. Gloria y alabanza a ti, Cristo.

2. Gloria a ti, Cristo, Sabiduría de Dios Padre.

3. Gloria a ti, Cristo, Palabra de Dios.

4. Gloria a ti, Señor, Hijo de Dios vivo.

5. Alabanza y honor a ti, Señor Jesús.

6. Alabanza a ti, Cristo, rey de la gloria eterna.

7. Grandes y maravillosas son tus obras, Señor.

8. La salvación y la gloria y el poder son del Señor Jesucristo.

¿COMO SE CANTA LA ACLAMACION EN CUARESMA?

Siguiendo el esquema del canto antes del evangelio, en Cuaresma se canta de la siguiente manera:

1. Aclamación substitutiva del Aleluya.

2. Canto o recitación del Versículo antes del evangelio, indicado en el leccionario.

3. La misma aclamación substitutiva del Aleluya elegida al inicio. Es decir, Aclamación / versículo antes del evangelio / Aclamación.

¿CUAL SERA LA FORMA IDEAL DE CANTAR EL ALELUYA?

Con alegría y gozo, de pie y atentos.

¿CUAL ES LA ESTRUCTURA IDEAL DEL CANTO DE ALELUYA?

Inicia un solista o un pequeño coro cantando el Aleluya, enseguida la Asamblea contesta Aleluya, posteriormente se lee o se canta el versículo evangélico y finalmente se repite Aleluya. Si no es posible que la asamblea sepa y ensaye el verso intermedio, que lo cante el coro o un solista.

LA INSTRUCCIÓN GENERAL DEL MISAL ROMANO (IGMR)

Lo presenta así en los números 62 y 63: 62. Después de la lectura, que precede inmediatamente al Evangelio, se canta el Aleluya u otro canto determinado por las rúbricas, según lo pida el tiempo litúrgico. Esta aclamación constituye por sí misma un rito, o bien un acto, por el que la asamblea de los fieles acoge y saluda al Señor, quien le hablará en el Evangelio, y en la cual profesa su fe con el canto. Se canta estando todos de pie, iniciándolo los cantores o el cantor, y si fuere necesario, se repite, pero el versículo es cantado por los cantores o por un cantor. a) El Aleluya se canta en todo tiempo, excepto durante la Cuaresma. Los versículos se toman del leccionario o del Gradual. b) En tiempo de Cuaresma, en vez del Aleluya, se canta el versículo antes del Evangelio que aparece en el leccionario. También puede cantarse otro salmo u otra selección (tracto), según se encuentra en el Gradual. 63. Cuando hay solo una lectura antes del Evangelio: a) En el tiempo en que debe decirse Aleluya, puede tomarse o el salmo aleluyático o el salmo y el Aleluya con su versículo. b) En el tiempo en que no debe decirse Aleluya, puede tomarse o el salmo y el versículo antes del Evangelio, o solamente el salmo. c) El Aleluya o el versículo antes del Evangelio, si no se canta, puede omitirse.

REFLEXIONES EN TORNO A LA ACLAMACIÓN ANTES DE LA LECTURA DEL EVANGELIO

El canto que precede al Evangelio está básicamente marcado por esta frase antiquísima proveniente del hebreo (Aleluya) y que significa Alabad a Yahveh. Es un grito de victoria de los redimidos (Cf. Ap. 19, 1-3) y tiene una dimensión eucarística: nuestro aleluya, nuestra alabanza al Padre, es el mismo Cristo en el altar. Pero también tiene una dimensión escatológica: nuestra alabanza terrestre se dirige hacia la alabanza definitiva que cantaremos en la vida eterna. Además, el Aleluya es la aclamación entusiasta “con que la asamblea de los fieles recibe y saluda al Señor que va a hablar y profesa su fe cantando” (OLM 23). En tiempo penitencial la aclamación es diversa. Por esto, si no se canta, puede suprimiese (IGMR 39). «La lectura del Evangelio constituye la cima de la Liturgia de la Palabra» (OLM 13), pues aunque todas las lecturas sean palabra de Dios, la Iglesia siempre ha visto en el Evangelio la palabra de la Palabra personal del Padre. Las otras lecturas son su preparación o su extensión; por eso ha rodeado la lectura evangélica con signos particulares: un ministro especial, un libro especial (el evangeliario) un saludo antes de proclamarlo, signaciones, incensación, beso y aclamación especial al terminar. Otros signos especiales son la petición y bendición antes de su proclamación y la aclamación del pueblo. El nuevo orden de las lecturas (Leccionario) facilita un verso (versículo aleluyático) que o se debe cantar (y no simplemente leerlo interrumpiendo el canto, que sería la última forma de ejecutarlo). El Leccionario ofrece el versículo aleluyático para cada día, pero también ofrece otros versículos para cada tiempo litúrgico y que pueden usarse en lugar de los indicados para el día. Esto favorecería la participación masiva en un versículo común que conozca toda la asamblea (aunque el versículo del día ofrece una luz sobre el evangelio que se proclamará). Entonces sí, la aclamación del aleluya será otro canto dentro del rito de las lecturas; la asamblea, que antes ha escuchado, meditado, asentido, ahora aclama jubilosa al Señor.

TOME EN CUENTA QUE

Si el lector desde el ambón lee el verso intermedio del misal, el canto de aleluya no deberá cantarse con versículos evangélicos o cualquier otra frase, pues se estaría repitiendo una doble monición. Es de importancia que coro y lector estén de acuerdo con lo que están realizando.

El coro y el lector deberán ponerse de acuerdo previamente si la invitación a la Asamblea será para entonar el canto del Aleluya o para entonar un canto de aclamación (tu palabra).

Si el monitor invita a entonar el canto del aleluya y contrariamente el coro canta una melodía de aclamación crea una confusión, incoherencia y falta de concordancia.

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